Iglesia Evangélica Metodista de Martínez

Pastores: Arne Clausen y Marcelo Mondini.

Creemos en Jesús como Señor y Salvador.

Boletín de anuncios 14 de OCTUBRE de 2018

ESTA SEMANA:

ENCUENTRO ECUMÉNICO DE ORACIÓN: Un momento de devoción, alabanza y testimonio cristiano organizado con nuestros hermanos anglicanos, bautistas, católicos, luteranos, menonitas y presbiterianos de la zona norte y abierto a todos los vecinos. Este martes, 16 de octubre, en la Iglesia Presbiteriana San Andrés, Acassuso 1131 – Olivos. A las 19:50h.

LECTURA DE LAS ESCRITURAS Y ORACIÓN:  El próximo miércoles, 17 de octubre, a las 18:30h,  en nuestro templo. Una hora en la mitad de la semana, para encontrarnos con el Señor y los hermanos, y compartir el canto,  la lectura y reflexión de las Escrituras, y la oración. 

INSTRUCCIÓN BÍBLICA (Escuela Dominical):

*Clases para adultos y jóvenes: desde las 10:00 h 

*Clases para niños: 11:00 h

 

CULTO DOMINICAL MATUTINO: 11:00 h. La adoración del Señor.  Canto congregacional. Oraciones. Lectura de los Evangelios. Celebración de la Cena del Señor. La comunión de la Mesa del Señor es ofrecida a todos los que creen y aman al Señor Jesucristo, sin exclusiones.

 

TEXTOS BÍBLICOS DEL PRÓXIMO DOMINGO (21/10)

 Job 38: 1-7                            Salmo 104: 1-9, 24, 35

Hebreos 5: 1-10                     Marcos 10: 35-45 

PARA IR AGENDANDO

Sábado 27 de octubre:   El grupo Ebenezer celebrará su próximo encuentro mensual. (A las 12:00h)

Domingo 28 de octubre: ASAMBLEA ANUAL DE LA CONGREGACIÓN. Reservemos la fecha para participar de este encuentro de importancia en la vida de nuestra comunidad local. Como en años anteriores, compartiremos un refrigerio luego del culto, para iniciar la asamblea a las 13:30h.

Domingo 28 de octubre: Concierto Coral. Se presentará “De sembrar - cantorcitos sin fronteras”, dirigido  por Betty Sainz. A las 19:00h, con entrada libre y gratuita.

17 a 19 de noviembre: ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES METODISTAS.  Bajo el lema “Celebrando juntas la promesa”, las hermanas de la IEMA se preparan para celebrar el 61º Congreso Nacional de FeMMA y 6º Encuentro Pastoral de la Mujer.

El encuentro se llevará a cabo entre los días 17 al 19 de noviembre, en el Complejo Gilgal, Bialet Massé, provincia de Córdoba. El costo por persona es de $2.700. Las interesadas en participar, pueden contactarse con la hna. Violeta Morales.

DE LA VIDA DE LA IGLESIA

ENTREVISTAS PASTORALES:

Invitamosa quienes deseen comunicarse o coordinarun encuentro personal con el pastor, Marcelo Mondini, a hacerlo a través del teléfono 15 6352 8202.

 

EL APOSENTO ALTO:

Están disponibles las guías de meditaciones diarias, correspondientes al bimestre septiembre - octubre. Solicite sus ejemplares a Elena de George o a Violeta Morales.

AYUDA SOLIDARIA:

Con el propósito de contribuir con una iniciativa de asistencia a familias en necesidad en la vecina localidad de Munro, de la que están participando integrantes de las iglesias del Grupo Ecuménico de la Zona Norte, convocamos a quienes puedan hacerlo, a donar leche (en polvo o “larga vida”), arroz o fideos. Continuamos recibiendo los aportes para su oportuno envío.

CADENA DE ORACIÓN:

Al dejar el templo seguimos en comunión. 

Jesús nos une y nos invita a continuar como familia caminando en su compañía luminosa.  

Aunque no estemos reunidos, descubrimos, al orar en unión espiritual con los hermanos, los destellos de Su Presencia.

Disponibles a percibirla, somos testigos privilegiados del obrar del Señor y Sus respuestas de amor.

Quienes deseen participar de esta comunión a través de nuestra cadena de oración vía whatsapp pueden comunicarlo al pastor Marcelo Mondini o a la hermana Lilian Miller, y serán agregados al grupo de oración. 

REFLEXIONES

“Deberíamos descartar la disyuntiva entre la evangelización personal dirigida a cada individuo en particular y la evangelización de la sociedad. No tiene sentido y es una manera de separar lo que en Dios es una sola cosa: la obra del Dios Creador de todas las cosas y la obra del Dios Redentor.                                                               

Dios se ocupa y se dirige a cada persona en particular que él mismo ha creado.  Pero  Dios también es el que ha establecido las distintas formas en las que las personas se relacionan entre sí y el que envía su Espíritu para que obre en y mediante esas relaciones: el medio en que han nacido y se han socializado, el medio en que actúan, los valores que han internalizado. Es el mismo Espíritu que obra en cada individuo  en particular.

Tanto en las relaciones sociales como en la identidad personal el Espíritu de Dios confronta y combate el poder destructivo del pecado y procura recrear la fuerza constructiva del amor. Tanto en el fuero íntimo  como en sus relaciones sociales el Evangelio  llama a la persona y a toda la humanidad al arrepentimiento y a la conversión. En ambas dimensiones de la vida el Espíritu compromete a los creyentes a participar en la obra transformadora de Dios. Por eso la evangelización debe apuntar tanto a ese núcleo personal que hace a toda persona un sujeto responsable de su propia existencia como también a la urdimbre de las relaciones interpersonales y estructurales que lo rodean y condicionan,  las cuales constituyen el ámbito de su existencia y acción.

El propósito de la evangelización es que cada persona sea introducida en la comunión de la misma vida del Dios, la comunidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.  Por lo tanto la existencia de esa persona no será la de un individuo aislado ni la de alguien insertado en una multitud despersonalizada sino la inserción en una comunidad de amor, de  participación, de propósito; en una comunidad de adoración, de proclamación, de crecimiento personal, en la que sus participantes están siendo enviados constantemente a las diversas tareas de “las misiones” de Dios.

Es decir que la sede principal y paradigmática de la evangelización es la comunidad de fe, en relación con la cual toman significado tanto la evangelización individual de persona a persona como las manifestaciones más amplias y multitudinarias. En esa comunidad se alimenta y sostiene cada uno de sus miembros para asumir su responsabilidad en la sociedad mediante la enseñanza y la oración. Al mismo tiempo, esa comunidad, en su modo de vivir y de actuar, es una ilustración de cómo es la calidad de sociedad que Dios quiere generar para todos.”

 

                                                                          José Míguez Bonino (1924 - 2012)