Iglesia Evangélica Metodista de Martínez

Pastores: Arne Clausen y Marcelo Mondini.

Creemos en Jesús como Señor y Salvador.

Boletín de anuncios 16 de JUNIO de 2019

ESTA SEMANA:

LECTURA DE LAS ESCRITURAS Y ORACIÓN (CAMBIO DE HORARIO):   

El próximo miércoles, 19 de junio, a las 18.30h,  en nuestro templo. Una hora en la mitad de la semana, para encontrarnos con el Señor y los hermanos, y compartir el canto,  la lectura y reflexión de las Escrituras, y la oración. 

INSTRUCCIÓN BÍBLICA (Escuela Dominical):

*Clases para adultos y jóvenes: desde las 10:00 h 

*Clases para niños: 11:00 h

CULTO DOMINICAL MATUTINO: 11:00 h

La adoración del Señor.  Canto congregacional. Oraciones. Lectura de los Evangelios. Celebración de la Cena del Señor. La comunión de la Mesa del Señor es ofrecida a todos los que creen y aman al Señor Jesucristo, sin exclusiones.

TEXTOS BÍBLICOS PRÓXIMO DOMINGO (23 DE JUNIO):

1ª Reyes 19: 1- 4, 8-15a         Salmo 42          Isaías 65:1-9

 

        Gálatas 3: 23 -29                        Lucas 8: 26-39

PARA IR AGENDANDO

Sábado 29 de junio:   El grupo Ebenezer celebrará su próximo encuentro mensual. (A las 12:00h)

Sábado 13 de julio: “Actúa siempre con toda Justicia” es el tema central de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos del corriente año. Para reflexionar juntos sobre el significado de tan profundo mandato, el Grupo Ecuménico de la Zona Norte está organizando un encuentro fraternal. El mismo, se llevará a cabo el 13 de julio en las instalaciones de la Iglesia de la Comunidad Unida (United Community Church) de Av. Santa Fe 839 Acassuso en el horario de 10 a 16h. Próximamente se darán a conocer mayores detalles. Reservemos la fecha.

17 al 19 de agosto: Encuentro Nacional de Jóvenes, en Embalse Río Tercero (Córdoba). Organiza: Equipo Nacional de Jóvenes    coordinadorenj@gmail.com

DE LA VIDA DE LA IGLESIA

ENTREVISTAS PASTORALES:

Invitamosa quienes deseen comunicarse o coordinarun encuentro personal con el pastor, Marcelo Mondini, a hacerlo a través del teléfono 15 6352 8202.

 

AYUDA SOLIDARIA:

Con el propósito de contribuir con una iniciativa de asistencia a familias en necesidad en la vecina localidad de Munro, de la que están participando integrantes de las iglesias del Grupo Ecuménico de la Zona Norte, convocamos a quienes puedan hacerlo, a donar leche (en polvo o “larga vida”), arroz o fideos. Continuamos recibiendo los aportes para su oportuno envío.

EL APOSENTO ALTO:

Todavía hay disponibilidad de guías de meditaciones diarias, correspondientes al bimestre mayo- junio. Solicítelas a Elena de George o a Violeta Morales.

CADENA DE ORACIÓN:

Al dejar el templo seguimos en comunión. 

Jesús nos une y nos invita a continuar como familia caminando en su compañía luminosa.  

Aunque no estemos reunidos, descubrimos, al orar en unión espiritual con los hermanos, los destellos de Su Presencia.

Disponibles a percibirla, somos testigos privilegiados del obrar del Señor y Sus respuestas de amor.

Quienes deseen participar de esta comunión a través de nuestra cadena de oración vía whatsapp pueden comunicarlo al pastor Marcelo Mondini o a la hermana Lilian Miller, y serán agregados al grupo de oración. 

REFLEXIONES

        “Creo en el Espíritu Santo; la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos…”

 

En la Escritura se habla de diferentes clases de espíritus. Pero sólo el Espíritu de Dios recibe el nombre de Espíritu Santo, es decir, el Espíritu que nos ha santificado y nos sigue santificando. Así como al Padre se lo denomina el “Creador”, y al Hijo el “Redentor”, al Espíritu Santo se lo denomina también por su obra, es decir, la de santificar.

      

Lo primero que hace el Espíritu Santo es acercarnos a su comunidad santa, al seno de la Iglesia, mediante la cual nos predica la palabra y nos conduce a Cristo. En efecto, ni tú ni yo podríamos saber algo de Cristo, ni creer en él, ni recibirlo como “nuestro Señor”, si el Espíritu no nos presentase estas cosas por el anuncio del Evangelio y nos las pusiese en el corazón como un don.

      

La obra ha sido consumada; mediante sus padecimientos, su muerte y su resurrección, Cristo obtuvo y conquistó para nosotros el tesoro de la salvación. Pero si esta obra hubiese quedado oculta sin que nadie supiera nada de ella, habría sido todo en vano. Para que el tesoro de la obra de Cristo no quedara oculto y pudiese ser de beneficio para nosotros, Dios ha enviado y anunciado su palabra, dándonos con ella el Espíritu Santo, a fin de traernos y adjudicarnos tal redención. Por tanto, santificar es conducirnos al Señor Jesucristo con el fin de que recibamos tales bienes, los cuales nosotros, por nosotros mismos, no podríamos nunca alcanzar.

      

Así que a fin de realizar su obra, el Espíritu Santo ha creado en este mundo una comunidad especial, que es como nuestra madre, ya que ella cría y mantiene a todo cristiano mediante la palabra de Dios, palabra que él mismo revela y enseña, iluminando y encendiendo los corazones para que la reciban y acepten, se adhieran a ella y en ella permanezcan.

      

El Credo denomina a esta comunidad la “comunión de los santos”. En realidad es una traducción inexacta, porque la palabra “ecclesía” en griego significa una “asamblea” o “reunión de personas”. Por no tener esto en claro es que tantas veces se entiende por “iglesia” la casa o edificio consagrados, y no al grupo de personas que allí se reúne.

      

Deberíamos decir entonces “comunidad de los santos” o la “comunidad santa” o “asamblea”, en vez de “comunión de los santos”.

       

Es decir: creo que existe en este mundo un grupo, una comunidad santa, convocada por el Espíritu Santo, que se reúne bajo una sola cabeza, Jesucristo, en una misma fe, con un mismo sentir, y en la misma comprensión; con diferentes dones, pero unánimes en el amor, sin sectas ni divisiones.

     

Yo también, como creyente, soy parte y miembro de esta comunidad, y participo y disfruto de todos sus bienes, llevado a ello por el Espíritu Santo e incorporado a la misma por haber escuchado y seguir escuchando la palabra de Dios, la cual es el principio por el que ingresamos a esta comunidad.

El Espíritu Santo habrá de permanecer con esta santa comunidad hasta el día del juicio final. Mediante ella nos busca a cada uno de nosotros, se sirve de ella para anunciar y hacer practicar la palabra, y por medio de la palabra hacer fructificar la santificación, a fin de que los cristianos crezcamos y nos fortalezcamos diariamente en la fe y en los frutos que el Espíritu Santo produce.

 

                                                                 Martín Lutero (1483-1546)